Invasión de diminutos insectos rojos: El ácaro rojo

El ácaro rojo del trébol se desarrolla en abundantes cantidades a principios de primavera, apareciendo una multitud de diminutos insectos rojos en zonas de césped y áreas soladas próximas.

A pesar de su nombre, no hay nada de suerte en encontrar un ácaro del trébol. Esta plaga es de color pardo rojizo oscuro y con tamaño más pequeño que la cabeza de un alfiler. A pesar de que no representa una amenaza para la salud ni causa daños mayores en los hogares, puede ser una molestia grave cuando invade las estructuras.

Los ácaros del trébol difieren de muchas plagas en que prefieren un clima más frío. La actividad de estos ácaros aumenta a medida que las temperaturas comienzan a disminuir, tiempo durante el cual rinden homenaje a su nombre al darse un festín con los tréboles, césped y muchas otras plantas (comen más de 200 especies de plantas distintas, incluidas algunas flores). Su actividad alcanza su punto máximo en los meses más frescos de principios de la primavera, cuando pueden convertirse en la mayor molestia para los propietarios de viviendas, apareciendo como autenticas multitudes de diminutos insectos rojos en esta época del año.

Una vez que llega el clima más cálido del verano, los ácaros del trébol ponen los huevos que permanecen latentes desde mayo a septiembre, ocultos en grietas en paredes y suelos, para volver a crear problemas al eclosionar en ese momento.

Las invasiones en el hogar son más severas cuando ocurren cambios repentinos en el clima o el hábitat. Las poblaciones generalmente se trasladan al interior en otoño cuando las plantas de las que se alimentan empiezan a perecer, lo que hace que estas plagas invadan en grandes cantidades, incluso en cientos de miles. Las infestaciones adicionales que ocurren en la primavera generalmente son impulsadas por el crecimiento repentino de una exuberante vegetación alrededor del perímetro de de los edificios que es especialmente apetecible para los ácaros del trébol.

Cuando se aplastan los ácaros adultos dejan una mancha roja, especialmente en artículos como cortinas, papel tapiz, alfombras y otros muebles que son de color más claro, por ello en interior es mejor aspirarlos que aplastarlos.

Para prevenir infestaciones de ácaros se debe eliminar una banda de vegetación alrededor del perímetro de la edificación. Del mismo modo, se debe revisar  la estructura, incluidos los cimientos, los marcos de las ventanas y el revestimiento para detectar grietas que puedan servir como puntos de entrada. Estos espacios deben estar sellados adecuadamente para evitar que los ácaros del trébol pongan huevos o entren a la vivienda.

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nicolas Yanes Tavora

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